
Somos parte necesaria para conseguir la paz y queremos lograrla.
Nos levantaremos cada día con la misión de aportar nuestro
granito de arena a la paz y, para ello, empezaremos con nosotros mismos y con
los que nos rodean.
Seremos generosos y compartiremos no sólo lo material, sino,
especialmente, el tiempo y las atenciones.
Seremos más tolerantes con otras formas de ser y de actuar.
Escucharemos y dialogaremos. Respetaremos y no discriminaremos.
Pondremos el talento de cada uno al servicio de la paz, con el
objetivo de lograr un mundo mejor para todos. Rechazaremos la violencia y la
coerción.
Así es como debemos afrontarla todos. Y recordad sólo existen dos días en el año en los que no podéis hacer nada: uno se llama ayer; el otro, mañana.
…así que como dice nuestro himno, “siempre adelante”.
30 de Enero de 2012